¿Acabas de graduarte como abogado? Sigue estos consejos

Una de las carreras con mayor demanda en el mundo siempre ha sido la de abogacía. Sin embargo, los que la estudian no son más que simples personas con miedos, sueños, retos y algunos desconocimientos sobre su mundo laboral.

Y es que hay una diferencia proporcional entre el mundo universitario y el campo laboral. Inevitablemente, en algún momento se debe pasar el primero al segundo. Si eres abogado, y recién has salido de la universidad, es importante que sigas al pie de la letra estos consejos.

La formación no ha hecho más que comenzar

Si bien en algunas naciones estables las leyes suelen cambiar muy poco durante los años, siempre es necesario que los abogados sigan formándose. Desde el primer día en su nueva vida como trabajador, debe seguir formándose.

Aunque no es posible ganar todos los casos (lo que sería maravilloso), sí es posible seguir formándose para ganar el siguiente caso. Y así sucesivamente. Uno de los deberes impostergables de todo abogado, sea recién egresado o con 20 años de carrera a cuestas, es el de seguir formándose.

La formación puede ser muy diversa, como en libros, congresos o cursos.

Escuchar es una de las labores más importantes

Con el tiempo, notarás que la mayoría de los casos se ganan por la habilidad de un abogado para escuchar. Para prestar atención a todo lo que se dice, a todo lo que argumentan los clientes, los juzgados, a todo lo que realmente está sucediendo.

No escuchar, aunque tengas todos los conocimientos del mundo, no hará más que atrasar tu éxito, porque esta es una labor donde escuchar es fundamental. Por eso, para tener éxito desde el primer momento, presta atención a los que tengan más experiencia que tú, y presta suficiente atención a tus potenciales clientes.

El respeto como argumento

En la carrera de abogacía, una de las tareas que se deben hacer a diario es tener contacto con mucha gente. A veces, demasiada. En todo caso, la condición es la misma: sea en un juicio o en tu oficina, debes ser respetuoso, y a partir de allí basar todos tus argumentos.

Es una carrera difícil donde dejarse llevar por los impulsos o por las emociones no sería nada extraño. Pero esto no quiere decir que sean ellas las que gobiernen por encima del respeto y la inteligencia. Un abogado inteligente gana más casos y más reputación desde el respeto.