3 cualidades para ser cada vez mejor abogado

Una de las carreras que ha ganado popularidad en el último tiempo es la de abogacía. Y es que, en gran parte, algunas series de televisión como La Ley y El Orden o algunas como CSI han puesto de manifiesto la labor de excelencia que realizan los abogados.

Pero, lamentablemente, echan en falta muchas cosas que en realidad suceden en esta carrera. Por eso, hoy queremos comentar algunas cualidades que harán que te conviertas en un mejor abogado. Cada vez más.

La habilidad para negociar

Una de las artes que todo abogado deberá aprender, porque estará en su día a día, es el de negociar. Negociar formará parte de su rutina diaria, y sin tener en cuenta lo que pueda ganar o perder con tal negociación, deberá practicar día tras día.

Esto pasa no sólo en la vida en la oficina, sino en el trato con clientes, con el jurado, y con todas las personas involucradas en cualquier caso en el que un abogado tenga cabida.

Desde luego, algunos la tienen más fácil que otros porque ya vienen con una parte del arte aprendida. Pero, se puede entrenar desde cero y lograr ser un gran negociante.

La habilidad para persuadir

Algunos escritores especializados en desarrollo personal no dudan en afirmar que el arte de influir en los demás, o el arte de persuadir, es el más importante dentro del cúmulo de habilidades sociales que toda persona debe manejar.

Y en el caso de los abogados, esto se hace aún más palpable. Saber influir sobre los demás es una de las habilidades más importantes que un abogado deberá aprender durante toda su carrera, porque influir, saber influir sobre lo que piensan y cómo opinan los demás es una de las cosas que le garantizarán el éxito en todos los trabajos.

La habilidad de controlar las emociones

Esa cualidad de crear un caparazón emocional. Los abogados deben ser ajenos a todas las emociones, durante su trabajo. Fuera de él pueden ser igual que los demás, emocionarse con todo si lo quieren.

Pero dentro de su trabajo, emocionarse puede representar el fracaso en cualquier caso, por ganado que parezca de antemano.

Crear una coraza emocional requiere de bastante tiempo. Pero, con la práctica y exponiéndose poco a poco a nuevos retos, garantizará que el abogado sea cada vez mejor en esa difícil cualidad de manejar sus emociones.